jueves, 14 de enero de 2016

DESCUBRIMIENTO DE AMERICA

CRISTOBAL COLON Y EL DESCUBRIMIENTO DE AMERICA
Uno de los hechos históricos más importantes en la historia de la humanidad: fue el descubrimiento de América y si bien en una entrada anterior ya os hablamos de cómo se produjo la conquista de América. A continuación, os contamos todo sobre Cristobal Colón y el descubrimiento de América en este artículo especial.





Cada 12 de Octubre, se conmemora el Descubrimiento de América, realizado por Cristóbal Colón en el año 1492. Con él se abre uno de los más complejos capítulos de la historia universal. Involucra a la naciente sociedad moderna europea y sus viajes de exploración, a las civilizaciones originarias de América, y el inicio de un imperio colonial que duraría siglos. Y -en medio de todo esto- un navegante con un proyecto arriesgado y un destino que nadie hubiera previsto: el Descubrimiento de un Nuevo Continente.
Este descubrimiento cambió el curso de la historia, y aunque resulta difícil pensar o saber qué hubiera pasado si Colón hubiera seguido otra ruta, parece claro que el descubrir América supuso  gran riqueza para Europa, aunque  pocos o ninguno fueron los beneficios para los que por aquel entonces poblaban aquellas tierras.
Al margen de la conquista de los territorios de América, cabe añadir que la llegada de europeos  supuso además un colapso demográfico de la población indígena, debido principalmente a los genocidios indiscriminados, o la llegada de enfermedades epidémicas ante las que los indígenas carecían de defensas biológicas.
Contexto histórico del descubrimiento de América
Antes de hablar del este importantísimo personaje histórico es necesario aclarar algo que muchas veces es pasado por alto. Los expedicionarios que viajaron con Cristóbal Colón no fueron los primeros europeos en llegar a América. Varios siglos antes los marinos vikingos habían navegado las costas de América del Norte. Sin embargo, para el siglo XV ya habían desaparecido sus asentamientos.
El siglo XV fue una época de difíciles pero paulatinos avances en la exploración del mundo, motivados por encontrar rutas comerciales alternativas para llegar a las Indias.
De hecho podemos decir que provocaodo por las crecientes dificultades del Imperio Bizantino, que finalmente caería con la toma por los turcos de Constantinopla en 1453, los europeos occidentales se vieron forzados a buscar rutas alternativas a Asia.
Fruto de estas expediciones fue la conquista castellana de las islas Canarias, que comenzó en 1402 por la isla de Lanzarote y concluyó en 1496 con la conquista de Tenerife.
En este contexto, Cristóbal Colón, presentó a la corona de Portugal un proyecto para llegar a las Indias desde el Oeste.
Los portugueses le rechazaron, debido a que sus navegantes estaban logrando importantes avances en sus viajes por la costa de África. Una ruta más confiable que una navegación atravesando el desconocido e inhóspito océano. Su proyecto era una verdadera aventura sin ningún tipo de garantías.
Fue entonces, con el rechazo de los portugues que Cristóbal Colón, que había estado a las órdenes del rey de Portugal, ofrece a los Reyes Católicos el proyecto de llegar a las Indias siguiendo una ruta hacia el oeste en lugar de bordeando todo el continente africano. Para poner en práctica su proyecto, Colón partía de la idea de la esfericidad de la Tierra, cuestión controvertida en la época. Finalmente, por las Capitulaciones de Santa Fe, los Reyes Católicos acordaron con Colón el inicio de la expedición.
La expedición de Colón
Como los Reyes Católicos estaban en desventaja respecto de los portugueses en la competencia por llegar a las Indias. Así es como los Reinos de Castilla y Aragón deciden apoyar el proyecto de Cristóbal Colon. Sin embargo, su concreción se demoró siete años porque, hasta 1492, su principal objetivo fue expulsar a los musulmanes de la península.
En abril de 1492, los Reyes Isabel y Fernando firmaron junto a Colón un acuerdo, las Capitulaciones de Santa Fe. En ellas se establecía que Colón recibiría el Almirantazgo perpetuo, el Virreinato y la Gobernación de todas las tierras que descubriese y –además- la décima parte de las riquezas halladas.


Todo estuvo listo y, el 3 de Agosto de 1492, Colón partió del Puerto de Palos con tres embarcaciones. Pasados más de dos meses de navegación, avistaron tierra. Creyeron haber llegado a las Indias Orientales, pero en realidad se habían topado con un continente desconocido, América, aunque no serían conscientes de ello por un buen tiempo.
La Corona Española no obtuvo las especias de las Indias. Pero en su lugar consiguió algo mucho más importante: la oportunidad de construir un gran Imperio. En posteriores expediciones de conquista, los reyes Católicos vieron satisfechas sus objetivos. Los metales preciosos americanos y la explotación de la fuerza de trabajo de los aborígenes enriquecieron a España, y se incorporaron a la economía europea, contribuyendo a su transformación.




Primera Guerra Mundial


PRIMERA GUERRA MUNDIAL


La Primera Guerra Mundial, también conocida como Gran Guerra, fue una guerra desarrollada principalmente en Europa, que dio comienzo el 28 de julio de 1914 y finalizó el 11 de noviembre de 1918, cuando Alemania pidió el armisticio y más tarde el 28 de junio de 1919, los países en guerra firmaron el Tratado de Versalles. Hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, esta guerra era llamada Gran Guerra o simplemente Guerra Mundial. En Estados Unidos originalmente se la conoció como Guerra Europea. Más de nueve millones de combatientes perdieron la vida, una cifra extraordinariamente elevada, dada la sofisticación tecnológica e industrial de los beligerantes, con su consiguiente estancamiento táctico. Está considerado el quinto conflicto más mortífero de la historia de la Humanidad. Tal fue la convulsión que provocó la guerra, que allanó el camino a grandes cambios políticos, incluyendo numerosas revoluciones con un carácter nunca antes visto en varias de las naciones involucradas.
Recibió el calificativo de mundial, porque en ella se vieron involucradas todas las grandes potencias industriales y militares de la época, divididas en dos alianzas opuestas. Por un lado se encontraba la Triple Alianza, formada por las Potencias Centrales: el Imperio alemán y Austria-Hungría. Italia, que había sido miembro de la Triple Alianza junto a Alemania y Austria-Hungría, no se unió a las Potencias Centrales, pues Austria, en contra de los términos pactados, fue la nación agresora que desencadenó el conflicto. Por otro lado se encontraba la Triple Entente, formada por el Reino Unido, Francia y el Imperio ruso. Ambas alianzas sufrieron cambios y fueron varias las naciones que acabarían ingresando en las filas de uno u otro bando según avanzaba la guerra: Italia, Japón y Estados Unidos se unieron a la Triple Entente, mientras el Imperio otomano y Bulgaria se unieron a las Potencias Centrales (Triple Alianza). En total, más de 70 millones de militares, incluyendo 60 millones de europeos, se movilizaron y combatieron en la guerra más grande de la historia.
Aunque el imperialismo que venían desarrollando desde hacía décadas las potencias involucradas fue la principal causa subyacente, el detonante del conflicto se produjo el 28 de junio de 1914 en Sarajevo con el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria. Su verdugo fue Gavrilo Princip, un joven nacionalista serbio. Este suceso desató una crisis diplomática cuando Austria-Hungría dio un ultimátum al Reino de Serbia y se invocaron las distintas alianzas internacionales forjadas a lo largo de las décadas anteriores. En pocas semanas, todas las grandes potencias europeas estaban en guerra y el conflicto se extendió a muchas otras áreas geográficas.
El 28 de julio, los austro-húngaros iniciaron las hostilidades con el intento de invasión de Serbia. Mientras Rusia se movilizaba, Alemania invadió Bélgica, que se había declarado neutral, y Luxemburgo en su camino a Francia. La violación de la soberanía belga llevó al Reino Unido a declarar la guerra a Alemania. Los alemanes fueron detenidos por los franceses a pocos kilómetros de París, iniciándose una guerra de desgaste en las que las líneas de trincheras apenas sufrirían variación alguna hasta 1917. Este frente es conocido como Frente Occidental. En el Frente Oriental, el ejército ruso logró algunas victorias frente a los austro-húngaros, pero fueron detenidos por los alemanes en su intento de invadir Prusia Oriental. En noviembre de 1914, el Imperio Otomano entró en la guerra, lo que significó la apertura de distintos frentes en el Caúcaso, Mesopotamia y el Sinaí. Italia y Bulgaria se unieron a la guerra en 1915, Rumania en 1916 y Estados Unidos en 1917.
Tras años de relativo estancamiento, la guerra empezó su desenlace en marzo de 1917 con la caída del gobierno ruso tras la Revolución de Febrero y la firma de un acuerdo de paz entre la Rusia revolucionaria y las Potencias Centrales tras la célebre Revolución de Octubre en marzo de 1918. El 4 de noviembre de 1918, el Imperio austrohúngaro solicitó un armisticio. Tras una gran ofensiva alemana a principios de 1918 a lo largo de todo el Frente Occidental, los Aliados hicieron retroceder a los alemanes en una serie de exitosas ofensivas. Alemania, en plena revolución, solicitó un armisticio el 11 de noviembre de 1918, poniendo fin a la guerra con la victoria aliada.
Tras el fin de la guerra, cuatro grandes imperios dejaron de existir, el alemán, ruso, austro-húngaro y otomano. Los Estados sucesores de los dos primeros perdieron una parte importante de sus antiguos territorios, mientras que los dos últimos se desmantelaron. El mapa de Europa y sus fronteras cambiaron completamente y varias naciones se independizaron o se crearon. Al calor de la Primera Guerra Mundial también se fraguó la Revolución rusa, que concluyó con la creación del primer Estado autodenominado socialista de la historia, la Unión Soviética. Se fundó la Sociedad de Naciones, con el objetivo de evitar que un conflicto de tal magnitud se volviera a repetir. Sin embargo, dos décadas después estalló la Segunda Guerra Mundial. Entre sus razones se pueden señalar: el alza de los nacionalismos, una cierta debilidad de los Estados democráticos, la humillación sentida por Alemania tras su derrota, las grandes crisis económicas y, sobre todo, el auge del fascismo.
Antecedentes de la Primera Guerra Mundial

Desde el 1871 hasta el 1914 Europa vivió lo que se ha dado en llamar la “
Paz Armada”, que fue en extremo beneficiosa para el desarrollo económico, cultural y científico de las naciones industriales europeas. Sin embargo, entre las grandes potencias existía mucho recelo, lo que les inducia a armarse constantemente. De allí el nombre que se le ha dado a este periodo.

Causas de la Primera Guerra Mundial

1. Tensiones entre las potencias: los principales antagonismos internacionales eran los siguientes:
  • Entre Alemania y Francia por la rivalidad que dejo la Guerra Franco-Prusiana.
  • Entre Rusia y Austria por la hegemonía en la península de los Balcanes.
  • Entre Inglaterra y Alemania por la competencia comercial y colonial.
  • Las fricciones políticas entre Inglaterra, Francia y Rusia, a causa de la respectiva expansión colonial, fueron también intensas, pero fueron dejadas de lado para dar paso a la configuración de alianzas internacionales.
  • Aparte de las fuertes rivalidades coloniales, las potencias industriales se enfrentaron en el plano netamente económico. Lucharon entre sí por conseguir mercados para sus productos y retenerlos por conquista.
2. Alianzas Militares y Políticas

Para asegurar los resultados de su victoria sobre Francia, el canciller alemán Otto Von Bismarck concibió un sistema de alianzas, basado en la estrecha colaboración entre Alemania y el imperio austriaco. A esta alianza se unió Italia, enemistada con Francia por la cuestión de Túnez, y así apareció la denominada Triple Alianza.
Por su parte, Francia busco aliados que apoyaran sus deseos de desquite. Como Rusia era adversaria de Austria en los Balcanes, se firmó la alianza franco-rusa, a la que luego se unió Inglaterra al darse cuenta del enorme poder que estaba acumulando Alemania. De esta manera nació la Triple Entente o Entente Cordiale.

Desarrollo de la Primera guerra Mundial

- Se inicia con la Invasión de Alemania a Bélgica. Los alemanes invaden y ocupan Bélgica. Italia rompe alianzas con las potencias centrales.
- Invasión de Francia, los alemanes avanzan a Francia dirigidos por el general Von Kluck, pero son detenidos por el general francés Joffré en la Primera Batalla de Marme.
- Invasión de Alemania. Rusos invaden Prusia Oriental, pero los ejércitos alemanes logran derrotarlos en las batallas de Tannemberg y de los Lagos Masurianos
- Guerra de Trincheras: Los franceses desarrollan una guerra de desgaste frente a Alemania mediante las trincheras que se extendieron desde el frente occidental, con líneas paralelas, desde Suiza hasta el Mar del Norte.
- Bloqueo a las potencias centrales. Francia e Inglaterra decretaron el bloqueo a Alemania.
- Guerra Submarina. Frente a las medidas de los aliados, Alemania declaro zona de guerra, a los mares que rodeaban las islas británicas, con el fin de garantizar el aprovisionamiento de materias primas a su industria. Se produjo entonces el hundimiento de la embarcación norteamericana Lusitana que determino el ingreso de los Estados Unidos en la Guerra. EE.UU intervino para proteger el comercio internacional y sus privilegios e inversiones en el extranjero.
- Derrota rusa en el Frente Oriental. Rusia se retira de la guerra, por las derrotas frente a los alemanes y el triunfo de la
Revolución Rusa (revolución bolchevique), se vieron en la obligación de firmar el tratado de Brest-Litovsk. Alemania inicia una contraofensiva terrestre. Se produce el asedio a Francia, pero los alemanes son vencidos en la Segunda Batalla de Marne.
- Revolución Socialista de Noviembre en Alemania que forzaría la Abdicación del Káiser Guillermo II (fin de la monarquía alemana). El gobierno provisional planteo el armisticio, firmado en el bosque de Compiegne que pondría Fin a la guerra.










Fin de la Primera Guerra Mundial: Tratado de Versalles (18 de junio 1919)






El Tratado de Versalles puso fin a la guerra entre los aliados y Alemania. Alemania perdió parte de su territorio, pues tuvo que devolver Alsacia y Lorena a Francia, Schelwig a Dinamarca, parte de Silesia a Polonia así como la Posnania y la Prusia Oriental. Además, se le impuso a Alemania el pago de una indemnización por los daños causados a las potencias vencedoras, también se obligo a reducir su ejercito y a desmilitarizar la zona del Rhin, zona que los aliados ocuparon como garantía del cumplimiento del tratado. Alemania, además, perdió también todos sus territorios coloniales.